Era tan solo una niña, no conocía la maldad, no sabía que existían las personas malas.
Tú, tú me lo demostraste.
Tú, la que debía cuidarme me enseñaste como es el mundo en realidad.
¡Es culpa tuya que ahora yo no sea capaz de confiar!
Me mentiste. "Será solo un paseo" ¡Esa fue tu primera mentira!
"Te quiero"
"Solo quiero lo mejor para ti"
"Estarás mejor aquí"
"El es malo"
"Pronto olvidarás y dejarás de llorar"
¿Quieres que siga contando tus mentiras?
Creo que nunca terminaría de decirtelas todas pues son tantas que ya me has dicho, creo que ni siquiera las recuerdo todas..
¿Para qué volviste? ¿Para seguir mintiéndome?
Ya no quiero escucharte. Ya no te necesito. Aprendí a vivir sin ti.
No sabes el daño que causaste con tus acciones egoístas, pero ya no me importa.
Ya sufrí y derramé demasiadas lágrimas por ti, siquiera lo vales, no mereces ni una sola lágrima mía, mucho menos mi compasión.
Sólo me das lástima por tanta maldad que llevas dentro y que terminará haciéndote daño y destruyéndote con el tiempo.
Sólo siento indiferencia hacia ti, para mi no existes.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario