Solo tengo recuerdos dolorosos de momentos contigo. Este es uno de ellos.
Yo estaba derrotada, esperaba de ti un abrazo, consuelo, comprensión.
En aquel momento, una pequeña y útima parte de mi aún tenía un poquito de esperanza en recibir el cariño que necesitaba de ti, pero no fue así.
Lo único que encontré en tu mirada fue enojo y rencor, te fuiste, diciendo que me iba a arrepentir de ésto, sin siquiera despedirte, sin importarte dejarme en el estado en el que me encontraba.
Ese día, comprendí, una vez más, que tú solo tenías un corazón frío, lleno de odio y rencor.
Sólo te importaba tu venganza.
Nunca te importé yo.
No hay comentarios.:
Publicar un comentario